11 jun. 2016

Diamante Negro una gran leyenda en la Nueva Administración del Hipódromo de las Américas, pero no puede considerarse ídolo de la hípica mexicana.

Hablar de Diamante Negro, el flamante campeón de la cuadra Mapa es hablar de un ejemplar que ha logrado escribir una nueva historia en el Ovalo Sotelino al obtener por tercera ocasión consecutiva el Hándicap de las Américas, una prueba que perdió brillantes ante los recientes cambios que ha tenido esta prueba cumbre de la hípica mexicana.
Una de las modificaciones fue el cambio de distancia de pasar de 2000 metros de recorrido para correrse en 1900 metros, ninguno de los ejemplares doble ganadores del Clásico de Clásicos participó en una distancia de 1 3/16.
Un conocedor de la trayectoria de El Villano, fue claro en decirme, si “El Villano” hubiera tenido esa oportunidad de correr el Hándicap de las Américas en una distancia de 1900 metros, hubiera sido el primer triple ganador del clásico de clásicos; sin embargo, no lo tuvo y en los metros finales de 1986 tuvo que ceder su espacio en la historia cuando Galadriel lograba derrotarlo, hace 30 años de distancia.
Otro factor que debe tenerse muy en cuenta es que el Hándicap de las Américas del 2015 y 2016 no contó con la participación de ejemplares tresañeros, derivado a los cambios y la programación de los clásicos para tresañeros o competían en la triple corona o buscaban una oportunidad de estar en la carrera que todos quieren ganar. No puede ignorarse que fueron nueve ejemplares tresañeros que escribieron su nombre en el libro de records del Clásico de clásicos.
Como olvidar a Don Rebelde (1952), Orizaba (1954), Lea B (1959), Roman Luck (1967), Guadamur (1969), French Pageant (1977), El Villano (1983), Abraham Clasic (2004) y El Biólogo (2010); tres de esos ejemplares que lograron ganar el Hándicap de las Américas como tresañeros se convirtieron en doble ganadores de la carrera del año, siendo Lea B, Roman Luck y El Villano.
El Hándicap de las Américas a través de sus 71 ediciones en que se ha llevado a cabo en el Ovalo Sotelino, ha presentado tres cambios en cuanto a la distancia en que se participa.
De 1943, cuando por primera ocasión se realizó se corrió en distancia de 2000 metros hasta 1955, en ese lapso de tiempo dos ejemplares lograron consagrarse como doble ganadores del Hándicap de las Américas, Gay Dalton y Siete Leguas.
De 1956 a 1960, la distancia del clásico de clásicos cambio y en esos años se disputo a 1 5/16 millas, surgiendo un doble ganador que fue Lea B.
A partir de 1961, el Hándicap de las Américas regreso a su distancia original de 2 mil metros surgiendo seis nuevos doble ganadores del clásico de clásicos, en  1967 y 1968 Roman Luck logró la hazaña, en 1969 y 1971 Guadamur el ídolo nacional se adjudico la competencia máxima de la hípica mexicana; en 1975 y 1976 Windsor George cumplió de manera brillante su cometido de ser doble ganador; en 1979 y 1980, Gran Zar confirmo su calidad como corredor; en 1983 y 1984, El Villano brillo con luz propia para ser un ejemplar excepcional y en 1992 y 1993, Dilic demostró a propios y extraños su entereza como corredor.
De los nueve doble ganadores antes citados ocho de ellos lo lograron en una distancia de 2000 metros, mientras que solo uno en 1 5/16 millas.
Ya en la Nueva Administración del Hipódromo de las Américas, la distancia de 2 mil metros del Hándicap de las Américas se corrió en los primeros cinco años del 2000 a 2005, no lográndose en ese lapso un doble ganador de la carrera que todos quieren ganar.
Los tiempos obtenidos en la distancia de 1 ¼ millas por los nuevos competidores del Ovalo Sotelino estuvieron muy por encima de los tiempos de sus antecesores. Cabe mencionar que el record de pista de los 2000 metros corresponde a Huizcazda propiedad de la cuadra Alejandra que logro batir el record en 1987 al registrar un tiempo de 2:02.4.
El la nueva administración del Hipódromo de las Américas, el mejor tiempo en esa distancia fue obtenido por Casty en el 2005 al cronometrar un tiempo de 2:05.3.
Pero a partir del 2006, la distancia del Hándicap de las Américas se redujo a 1900 metros, siendo el mejor tiempo obtenido en esta distancia el de Canoa, quién en el 2006 logro registrar un tiempo de 1:59.4.
En la última década del 2006 a 2016, surge un ejemplar que logro brillar con luz propia, al obtener como dosañero el Clásico Roberto A. Ruiz la prueba más importante de la división nacional. Como tresañero se adjudica la primera prueba de la triple corona el Stakes Jockey Club Mexicano, el Clásico Kremlin y el Clásico Criadores Mexicanos para cerrar su actuación como tresañero llevándose los honores del Clásico Internacional del Caribe en el 2013, siendo el primer ejemplar de la nueva era del Ovalo Sotelino que lograba adjudicarse el clásico de caribe.
A la edad de cuatro años, conquista el Hándicap Loma de Sotelo y obtiene por primera vez el Hándicap de las Américas, para ser Caballo del Año.
Como ejemplar de cinco años, nuevamente, logra llevarse los honores del clásico de clásicos para convertirse en doble ganador de la carrera que todos quieren ganar, siendo su única carrera de nivel que logra en el 2015.
En el 2016, por tercera ocasión logra llevarse los honores del Hándicap de las Américas, para convertirse en triple ganador de la carrera que todos quieren ganar. Los tiempos obtenidos en cada una de esas pruebas fueron: 2014 de 2:04.4; en el 2015 registra un tiempo de 2:05.3 y para el 2016 logra obtener un tiempo de 2:02.1 para los 1900 metros, muy lejos del tiempo obtenido de Canoa en el 2006.
Es así como, Diamante Negro, ha logrado sobresalir en la hípica mexicana, ganando el Hándicap de las Américas en el momento preciso; sin embargo, lo ha logrado en una distancia inferior a los nueve ejemplares que fueron doble ganadores de la carrera que todos quieren ganar y no teniendo rivales de tres años ante el cambio de formato de las carreras de clásicos de los ejemplares tresañeros.
No se le puede quitar merito a Diamante Negro, pero tampoco se puede ignorar lo logrado por ejemplares que hicieron historia en distancia mayor y en donde competidores de tres años se preparaban con esmero para estar en la carrera que todos quieren ganar.
Diamante Negro, se ha vuelto un especialista en ganar el Hándicap de las Américas y ha mantenido la etiqueta de ser el consentido de la afición hípica, pero no ha logrado convertirse en un ídolo de la afición hípica.
Hay un refrán que dice y dice bien: “Los títulos no hacen campeones, son los resultados los que realmente importan”. Diamante Negro ha logrado un lugar excepcional en la hípica mexicana, pero no es ídolo para su pesar, no arrastra multitudes y no logra generar esa expectación que lograban ejemplares de antaño, como Gay Daltón, Guadamur, Gran Zar, Pikotazo, El Villano y Macaso en la parte última de la administración pasada del Ovalo Sotelino.
Hace unas semanas, me preguntaron porque muchos aficionados acuden a ver a Unión Black, un ejemplar que puede ser considerado de media tabla. La respuesta es muy simple, porque ha mostrado ser un triunfador, en cada una de sus carreras sale a dar su máximo, sale a ganar y los mexicanos nos gusta ejemplares que logran en cada competencia obtener la victoria, entre más victorias obtengan más expectación generan, sobre todo si ese ejemplar no pertenece a cuadras dominantes de la hípica mexicana, nos gusta ejemplares que surjan de espacios humildes y que escriban su propia historia con esfuerzo y plenitud, un ejemplar que viene de cuadras que todo lo tiene, tanto económico como facilidades de las administración hípica, sabemos a ciencia cierta que son espejismos, el mexicano desea ídolos que surjan de esos espacios donde todo esta en contra, quizá porque la labor del mexicano es que siempre ha procurado salir adelante desde abajo; aquellos que vienen de cunas o cuadras de oro, no necesariamente son los mejores.
Recuerdan a Voy Por Uno, un ejemplar ignorado por los grandes conocedores; sin embargo, sus victorias y su valentía en cada competencia lo coloco en la cúspide del éxito, llenaba las tribunas del Hipódromo de las Américas, sus victorias provocaban el éxtasis en la afición hípica y el obtener el Clásico Internacional del Caribe fue todo un espectáculo generando un lleno en las tribunas del Ovalo Sotelino.
Otro ejemplar que brindo actuaciones convincentes fue Batucada, la “invicta eterna” como se le nombro en su momento, atrajo multitudes y vaya que en esa época surgían ejemplares excepcionales.
Lo mismo ocurrió con El Villano, fue un verdadero rey en el Ovalo Sotelino y en cada clásico se esperaba de el solo la VICTORIA, acumulando 16 triunfos en carreras de clásico. Su único pecado que no perdono la afición hípica fue su fracaso en el Clásico Internacional del Caribe, la afición de esas décadas era exigente, ya que en esa época verdaderos ejemplares surgían y probaban suerte en los Hipódromos de la Unión Americana.
Otro ejemplo de la grandeza de la hípica mexicana fue Pikotazo, simplemente se fue invicto del Ovalo Sotelino, gano la triple corona mexicana, gano el Clásico del Caribe, estuvo en la unión americana para competir y enfrentarse a lo mejor de los Estados Unidos, y la afición siguió muy de cerca cuando participó en el Belmont Stakes de 1980, ocupando el décimo lugar, a pesar del resultado fue un ejemplar que se extraño después de haber brindado en la pista del Hipódromo de las Américas sus excelentes actuaciones demostrando en cada una de sus competencias la calidad de la cría mexicana, con resultados palpables, con victorias constantes, con actuaciones sublimes que son los que atraen a las nuevas generaciones de la hípica mexicana. La afición sabe y conoce cuando un ejemplar es inflado o cuando es verdaderamente un  campeón.
Un caso emblemático en la nueva era del Hipódromo de las Américas, fue lo que aconteció con Vivian Record, fue triple coronada  y brillo con luz propia hasta consagrarse en obtener 16 clásicos, pero todos recuerdan para su pesar sus derrotas terribles en el Clásico Internacional del Caribe y el Hándicap de las Américas, otra historia sería si Vivian Record hubiera logrado consagrarse con el Clásico del Caribe y el Hándicap de las Américas, pero los hubiera no existen.
Diamante Negro, no es un triunfador, es un ejemplar calculador y por ello se ha convertido en un especialista en ganar el Hándicap de las Américas, pero no es un ejemplar que sea dominante y ganador. Por ello, a pesar de sus logros y triunfos en los momentos precisos, no logra atraer a la afición hípica, no es el ídolo que espera la afición hípica, que sigue sin encontrar a ese ejemplar que no solo brille con esplendor en el Ovalo Sotelino sino que además logre trascender en las competencias internacionales ya sea en el Caribe, en sudamerica o la unión americana, se dice fácil pero no lo es, ya que lograr esa hazaña solamente lo pueden lograr ejemplares excepcionales y son los que se convierten en ídolos.
Por ello, Diamante Negro, no puede considerarse en ser un ídolo de la afición hípica, lo que ha logrado es convertirse en leyenda y su logro de haber ganado en tres ocasiones el Hándicap de las Américas perdurará por mucho tiempo, el tiempo en que tarde en surgir un verdadero ídolo de la Hípica mexicana que genere la expectación y movilice a la afición hípica para ir a verlo.
Por cortesía de Youtube y Espinoza Jr. el Hándicap de las Amerícas 2016.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy Cieto ! La gente siempre espera ver un espectàculo que se vea real y limpio en el aspecto de honradez, hubo mucha gente que cuando ganò la segunda vez el de las Amèricas, Moy Gzlz llevaba " Chicharra " ( Articulo electrico prohibido een todos los hipòdromos del mundo ) ya con esa duda queda como un triunfo dudoso, y eso en ningùn lugar que se brinde un espectaculo de calidad le gustaria al aficionado, ahora si ven las carreras que estuvo dando para las preparaciones en todos los clasicos que a corrido, le ganaban hasta caballos que no figuraron despues y eso hace pensar que lo concienten para las preubas de nivel aunque solo le hayan dado carrera para eso, un verdadero campeon les gana en las preparaciones y en los eventos de nivel alto, a mi forma de ver muy personal y ya habiendo pasado lo que paso, osea q llego al lugar de leyenda, ya lo retiraba por eso justamente, con lo que tiene puede perder mas q ganar si corre en adelante, ademas se iria ganador y se lo merece un caballo que a ganado en dinero lo que a ganado, en fin, muy entre dientes tenemos que decirle a el equipo de la mapa : felicidades, o seria mejor decirselo a esta nueva empresa que parece que lo que queria era que se vea mas superior esta etapa del hipodromo a la anterior ?

Anónimo dijo...

Aunque la distancia del handicap de las americas disminuya cada ves mas, van a pasar muchos años para que un ejemplar intente conseguir lo logrado por diamante negro ese es su gran merito ya que ni los importados e hijos de los mejores sementales del mundo y pertenecientes a la cuadra con mas dinero del hipodromo lo han logrado, recuerden que lo ha ganado 3 años seguidos mientras que otras cuadras hasta 4 y 3 ejemplares tuvieron que meter para ver si alguno sacaba la casta. A demas el clasico del caribe no lo gana cualquiera tan asi que diamante negro corto una racha de 18 años de sequia para mexico en esta competencia, se dice facil pero no lo es ya que ni los que se consideran mejores caballos en la historia que diamante negro lo consiguieron.

Anónimo dijo...

Cuando la impotencia y la envidia corroe a una persona inferior por si mismo cualquier comentario lleno de dolo es válido.
Inviertan, Críen, Mantengan y hagan a un Campeón, logren lo que Diamante Negro como sea en la distancia que sea y ya que lo logren hablen, ARDIDOS!!!!

Juan Hernandez dijo...

Para empezar despotricar como anónimo hace que sus comentarios falsos carezcan aún más de validez COBARDE.
Si Diamante fuera tratado como USTEDES tratan a los caballos del patrón no estaría siquiera vivo porque ustedes CERDOS CREEN que el Leon son todos de su condicion y ustedes ni DROGANDO pudieron conseguirlo en 3 años que es lo que verdaderamente les duele.
Anónimo eres un cobarde y además mentiroso.

Anónimo dijo...

https://www.youtube.com/watch?v=4aNuGIv9tho

gerardo solano garcia dijo...

Es cierto que “hace mucho tiempo sucedió…” Que la mayoría de los “viejitos” creen que sus tiempos fueron mejores y que les encanta destruir lo que existe en la actualidad, desbaratarlo, no analizarlo y escudriñar en un análisis objetivo. Si bien, hay datos muy interesantes y que deben construir la historia veraz y limpia de intencionalismos personales para quedar bien con los compañeros de asilo o los “expertos” que viven del pasado; es notable la parcialidad del texto presentado.
Hubo un “recorte a la distancia”, “los tiempos no han sido record”, “otros lo hubieran hecho”. El caso es que no lo hicieron. Y en la actualidad un ejemplar lo logró. No arrastró a la gente como si fuera reparto de despensas o pantallas por un grupo politico, pero la afición que lo vitorea, y lo sigue, lo hace porque quiere.
No les parece un ídolo? porque no es del gusto de la mayoría, o de la cuadra, del dueño que me cae bien? No es el que yo quería? No es el que expertos decidieron que podría serlo? QUE PENA SU CASO.
El caballo no sabe de distancias, corre y punto. Si gana en 10 metros o en 2000, da lo mismo, porque las reglas de la competencia se dieron y las aceptaron. Nadie dijo que tenia que hacerlo en menos del tiempo record. Nadie dijo que debía parecerse a Picotazo o a El villano. O que debe tener diez mil seguidores al día. De ser así, se ganaría por popularidad y no por logros. La carrera seria en Facebook y se diría, Gano por 2000 likes.
“Hace mucho tiempo…” había aficionados a los caballos. Eran pocos los intereses de entretenimiento. Hoy existen espacios para diversas atracciones y si, desafortunadamente la hípica se relaciona a sombrerudos, borrachos, narcos, gente lépera…etc. Un ambiente no muy agradable.

Muy pocos lo ven como un espectáculo atractivo y familiar.

Así que quienes siguen a la hípica mexicana en cuanto a carreras de caballos se refiere, de esos, quienes creen que este ejemplar fuera de serie, ha hecho lo necesario para estar en una lista de diez con todo su mérito, quizá no les importe lo que se diga para desconocerlo como un “ídolo”, porque contra todo argumento, lo es.

Si utilizamos el “hubiera” para la siguiente oración así sería: Si hubiera la cantidad de seguidores de hace 50 o 70 años, se consideraría “IDOLO” a Diamante negro? Sinceramente no lo creo necesario.

jose montero dijo...

Soy de Venezuela y no conozco la hupica de mexico.... solo conozco cuando sus caballos salen al exterior y en carreras de renombre. Pero una cosa si es clara,este caballo es un luchador ganar esta carrera e veces es un logro grande. Ganar el clasico sel caribe lo es igual. Pienso que este caballo se ha ganado a pulso sus meritos y merece respeto. Aseguro que hay caballos que han ganado menos carreras de embergadura y son mas respetados que diamante negro. Algo parecido esta pasando con Huitlacoche,es tremendo caballo y no es respetado. Para mi tienen un gran animal en ese triplecoronado y no le dan el puesto merecido. Admiro mucho su hipismo por eso me tomo de decencia de opinar respetuosamente. Un abrazo desde venezuela.

Anónimo dijo...

Q fea es LA envidia. Si un caballo gana el caribe y Las Americas x tres anos consecutivos no es in idolo hipico entonces no she lo q lo sea. Si las carrerae hubiesen sido a 2000 MTS led mete LA recta. Respeto a uno De Los mejores caballos en LA historia.

Anónimo dijo...

Vi correr a Batucada, Gran Zar, pikotazo, Asaltante, Guadamur, Voy por Uno, Bingo II, El Villano , Lobo, etc todos grandes campeones e idolo al igual q Diamante Negro. LA ultima gran joya De LA hipica Mexicana