Este viernes,
el Hipódromo de las Américas, junto con jinetes y propietarios asumieron una
decisión adecuada en cuanto a suspender la función de carreras ante la
deplorable condiciones que la pista presentaba, evitando con ello, posibles
accidentes no solo de los jinetes, sino que además de los ejemplares que son
parte esencial y fundamental del deporte de los reyes.
Aunque resulta
molesto para la afición hípica, es importante reconocer, que ante todo es vital
velar por la seguridad de los pura sangre y los jinetes, con el fin de que no
se presenten accidentes, lesiones o caídas que atenten con la seguridad de los
participantes.
Asimismo, debe
señalarse, que no es correcto argumentar que la suspensión se deriva a las
condiciones climatológicas que a prevalecido en los recientes días, sería un
absurdo asumir dicho argumento, la falta de mantenimiento de la pista y el
descuido de los responsables que deben vigilar y supervisar que la pista de
carreras se encuentre en condiciones favorables para que se realice el espectáculo
de carreras de manera adecuada y con seguridad, fallaron lamentablemente.
Ante esta
situación, se hace el exhorto de que los responsables, directivos y
funcionarios, asuman la parte que le corresponde por el deterioro de la pista y
eviten a toda costa que un recinto hípico de más 70 años de existencia padezca
situaciones deplorables que obligue a la suspensión de esta actividad
deportiva.
La afición
hípica, esta a favor de la seguridad de quienes intervienen en este espectáculo
y deseamos que esa misma sensación sea respaldada por la empresa que administra
el Ovalo Sotelino en mantener la pista de carrera en condiciones optimas,
independientemente de las condiciones climatológicas que se presenten.
Y después de
este suceso, inesperado para la afición hípica, esperamos que el show de las
carreras de caballos, nuevamente este “todo listo”, para que mañana se pueda
escuchar la frase que mueve consciencias y coloca la emoción en el punto
máximo, que es “arrraaannncaaannn”.
