17 may 2020

Desde las tribunas General del Ovalo Sotelino, se observa la transformación del Centro Banamex en una Unidad Hospitalaria Temporal para enfrentar el Covid 19.



 Con la noticia de que los pacientes en un estado no grave por el coronavirus comenzarán a ser enviados directamente al Centro Citibanamex, ante la poca ocupación que tienen estas instalaciones.
Cabe recordar, que Codere, mostro su apoyo a la lucha contra la pandemia por el coronavirus aportando las instalaciones del Centro Citibanamex de México -el recinto de congresos, exposiciones y convenciones más importante de Latinoamérica-, para que pueda ser utilizado como unidad temporal hospitalaria.
Un proyecto coordinado por el Gobierno de la Ciudad de México con el apoyo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que, a través de la Facultad de Medicina, se ha hecho cargo de la dirección técnica, médica y hospitalaria-, y que junto a otras empresas y fundaciones mexicanas, hicieron realidad el acondicionamiento del recinto en tiempo récord. 
Esta unidad hospitalaria temporal fue inaugurada con 234 camas listas para recibir a personas en fase de recuperación o convalecientes. Fue abierta el pasado 22 de abril por la jefa de gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum.
Aunque en un inicio se proyectaba habilitar hasta 854 camas, hasta el momento hay apenas 92 personas hospitalizadas y 20 más que han sido dadas de alta, según el informe que se nos brindo.
Para aprovechar las instalaciones, se comenzará a dirigir al Citibanamex a aquellos pacientes que sean diagnosticados con probable COVID-19 en las unidades de triage de los hospitales, pero cuya condición no sea grave.
De acuerdo a la información que se dispone, la Unidad Hospitalaria Temporal Centro Banamex, esta cumpliendo de manera importante su función. La batalla se esta librando y la solidaridad de empresarios se ha hecho patente para combatir de manera unidad el Covid 19.
Pero hay otra batalla, que no puede ignorarse y se encuentra frente al Centro Banamex y es el Ovalo Sotelino, el majestuoso Hipódromo de las Américas, que ya cumple su séptima semana sin actividad hípica.
Aunque existe movimiento, de ejemplares, caballistas, entrenadores, jinetes y cuidadores, así personal esencial para que los corredores puedan seguir efectuando sus entrenamientos, la esencia misma de las carreras de caballos es la competencia, lo cual no es posible que se lleve a cabo en estos momentos de crisis sanitaria, debido a las restricciones que impone las autoridades por el Covid 19.  
Hoy la pista de carreras, como las instalaciones del Ovalo Sotelino se encuentran en silencio, dejaron de ser esos bulliciosos y frenéticos espacios de apuesta, pasión y adreladina.
La afición hípica, sigue ausente, pero a la vez ansioso del llamado de la trompeta, que anuncie una vez más que los guerreros de la pista salen a escena, esa afición hípica solidaria, fiel y comprometida, están ávidos de ser parte de la transformación del Hipódromo de las Américas, porque definitivamente, el Covid 19, debe motivar a los responsables del Ovalo Sotelino a iniciar cambios sustanciales y generar condiciones más favorables que permita que todos los integrantes de la familia hípica, que es una industria que genera miles de empleos de manera directa e indirecta, sea escuchada, atendida y sobre todo acompañada, para que el deporte de los reyes, continúe siendo un espacio familiar, recreativo, turístico y excepcional para el desarrollo de diversos eventos culturales, deportivos y empresariales.
Hoy el Hipódromo de las Américas, no solo es responsabilidad del concesionario, sino de la propia afición hípica y la familia hípica, si todos coadyuvamos para que la tradición y el esplendor de este deporte prevalezcan, se podrá salir avante de la crisis sanitaria y económica.

Solo es cuestión de sumar esfuerzos, voluntades y poner manos a la obra.

No hay comentarios: