6 jul. 2016

“Lobo” un ejemplar que se llevo todo en la temporada 1989.

Gorilero vence por nariz a Lobo en el Hándicap de las Américas 1989
Recordando a grandes estrellas del Ovalo Sotelino. La cuadra Carlufer en 1988 tuvo un ejemplar que rápidamente se convirtió en estrella sobre todo en la división de velocistas, su arranque y presencia como corredor de distancias cortas fue su carta de presentación al hacer campaña en el Ovalo Sotelino.
Lobo hijo de Canjun Prince y Tacit Approval, criado en Cardiff Stud Farm fue un ejemplar que mostró en el Hipódromo de las Américas su gran velocidad llevándose la corona de campeón sprinters y mostro su liderazgo en competencias de medio fondo y fondo al llevarse la corona de campeón handipper y Caballo del Año en 1989.
En 1988, Lobo venía de realizar una campaña regular en los Estados Unidos en Santa Anita, Hollywood Park y Alamitos, presentándose en el Ovalo Sotelino en Diciembre del mismo año y debutando con un triunfo en el Clásico Windsor, una competencia para velocistas.
En la temporada 1989, Lobo rápidamente enseño las orejas al adjudicarse el Handicap Inaugural, mostrando que sería un ejemplar de cuidado para la naciente temporada.
Pero nadie se imaginaba que ese ejemplar empezaría a construir su propia historia como corredor.
Su siguiente salida a la pista del Hipódromo de las Américas fue en el Clásico Campeón de Campeones, logrando la victoria al derrotar a Pijijiapan en el Clásico Asociación Mexicana de Caballistas logrando su cuarta victoria consecutiva y su cuarta carrera clasiquera en una lapso de dos meses y es inscrito en el Handicap Día del Charro, cuatro clásicos de manera consecutiva en sus primeras cuatro competencias en el Hipódromo de las Américas.
Su primera prueba de fuego fue en el Hándicap Hidalgo arribando en tercer lugar y en el Hándicap Morelos regresa por la senda del triunfo y confirma su excelente momento al llevarse los honores del Hándicap Presidencial antesala del Hándicap de las Américas en ese año.
Lobo arriba al Clásico de Clásicos como el gran favorito de las mayorías, logrando una racha impresionante de triunfos y clásicos, contando con el apoyo de afición hípica quién abarroto el Ovalo Sotelino en la carrera más importante de este ejemplar.
Lobo tuvo una carrera excepcional; sin embargo, Gorilero con momios de 20 a 1 logra imponerse por nariz en pleno alambre de meta en una recta final de alarido.
Lobo después de su fracaso en la carrera que todos quieren ganar, participa en la Copa de Oro, la carrera más larga del calendario hípico y logra derrotar a su verdugo Gorilero, el cual en esta ocasión nada pudo hacer contra el consentido de la cuadra Carlufer. En tercer sitio arribo Mr. Beto.
Lobo continuaba sorprendiendo a la afición hípica con su gallardía y victorias contundentes, es inscrito para competir en el Clásico Velocidad logrando la victoria.
En el mes de octubre en el Día de la Raza, Lobo participa en el Handicap Cristobal Colón y vence a Forlinsky y Lara´s Prince, cerrando la temporada compitiendo en el Clásico Windsor, el cual por segundo año consecutivo logra imponerse, fue una temporada de ensueño para el pupilo de la cuadra Carlufer.
Con la brillante temporada realizada, Lobo y Efrén Loza lograban obtener la corona de Campeón Sprinters, Campeón Handipper y Caballo del Año de la Temporada 1989, su único pecado fue haber caído con la cara al sol en el Clásico de Clásicos.
Al inicio de la temporada 1990, Lobo arriba en segundo lugar en el Handicap Inaugural y esa sería su última participación en el Ovalo Sotelino.
Sus victorias, su constancia, sus éxitos fueron las cartas de presentación de un ejemplar que rápidamente se incrusto en la memoria de la afición hípica y logró el respeto de propios y extraños.

La próxima entrega hablaremos sobre el "Pibe" Blackap. 

    

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