20 may 2018

Kukulkan obtiene el Stakes Jockey Club Mexicano, primera prueba de la triple corona de México.

Noticias Internacionales. Hipódromo de las Américas. México. La crianza mexicana mostró en esta ocasión que se encuentra en crisis y el reducido grupo de competidores en el Stakes Jockey Club Mexicano la primera prueba de la triple corona de potros de la hípica mexicana es una señal de alerta.
Pero de esta situación, no tiene la culpa Kukulkan, quién logra su sexto clásico, su novena victoria consecutiva y la primera prueba de la triple corona de potros.
Sin lugar a dudas, la prueba de fuego del consentido de la cuadra San Jorge, será el Gran Premio Nacional, donde podrá verse las caras con los ejemplares importados, y demostrar que tiene la calidad suficiente para derrotarlos, aunque para decir verdad, los importados brillan por su ausencia en esta temporada en el Ovalo Sotelino, tanto Pikudo como Metro Bus, dos cartas fuertes, no se aparecen por ningún lado y esto preocupa y ocupa a la afición mexicana.
Como se comenta en los pasillos del Ovalo Sotelino, México no necesita de triple Coronados por ocurrencia, ni por dedazo, se requiere verdaderos campeones que tengan la calidad suficiente de crecer y desarrollarse en el Ovalo Sotelino y en las competencias internacionales, demostrar con hechos que son excepcionales.
Las condiciones internacionales exigen en estos momentos que los ejemplares excepcionales que surgen en diversos óvalos hípicos en el mundo, puedan tener la oportunidad de estar compitiendo en las competencias donde se reúnen verdaderos exponentes de los cinco continentes en carreras tan importantes como Breeders Cup de los Estados Unidos, Pegasus Cup en Miami, Florida; y Copa Mundial de Dubai, Gran Premio Latinoamericano, Clásico Internacional del Caribe por citar algunos, donde criadores, propietarios, entrenadores y jinetes participan no solo por el premio económico que se disputa, sino por la gloria, la fama y ser el mejor de la región o el mundo.
Hasta esos niveles debe encaminarse el deseo de la crianza mexicana, no solo es competir en el Ovalo Sotelino, hay espacios hípicos donde los representantes mexicanos pueden mostrar su grandeza en condiciones igualitarias.
Jala Jala y la cuadra San Jorge, ya conocieron lo que significa competir en los Estados Unidos en Gulfstream Park en el Clásico Internacional del Caribe, donde un mayor número de espectadores hípicos de diversos países siguieron las competencias de los ejemplares de la Confederación Hípica del Caribe y seguirán viéndolos en los próximos años. Pero es necesario que cada uno de los participantes y ganadores de la justa internacional del Caribe, no solo pretenda ser el mejor en el Caribe, sino que levante su mirada y sus deseos por competir en otras disputas hípicas en las carreras más importantes y ricas que se escenifican en ámbito hípico internacional.
La crianza mexicana debe salir de su letargo, para ello debe existir condiciones adecuadas que permita no solo fortalecer este rubro; además, que sea un catalizador que incida favorablemente para alcanzar niveles de producción de pura sangre mejores que en la década de los 70´s y 80´s.   
Pero en estos momentos, el potro Kukulkan, no tiene la culpa de la situación que se vive en la hípica mexicana.
En la primera prueba de la triple corona el Stakes Jockey Club Mexicano, Kukulkan, confirmo, sin mayor problema, que es el mejor ejemplar tresañero que dispone la hípica mexicana. No tiene rivales, ha logrado su sexto clásico y mantiene su invicto en nueve salidas. Pero existe la sensación que en cualquier momento, se le vendrá abajo sus sueños de grandeza en competencias de mayor exigencia y ese “ídolo” de barro que se desea generar podría romperse en mil pedazos.
Y quizá tenga razón la afición hípica, al señalar que cinco ejemplares que participaron en una competencia tan importante como es la triple corona, demuestra que la crianza en México esta en crisis y que no hay propietario ni criador que desee competir contra San Jorge o G.L.
Algo esta sucediendo que esta dejando mucho que desear, es una triple corona, sin ángel, sin chispa, sin esperanza. Una triple corona descolorida, pero nada de culpa tiene Kukulkan, este potro criado por el Rancho San Jorge de lo que acontece en el Ovalo Sotelino. Sus victorias no pueden cuestionarse, aunque se tenga razón de que no hay competidores que le puedan hacer sombra.
Kukulkan desea seguir los pasos de un grande como Pikotazo, hijo de Get Around y Cookie Can, criado por Gustavo Zepeda Carranza para la cuadra Just Horgues. El cuál obtuvo la triple corona de manera invicta y después enseño su grandeza en el Caribe y en la Unión Americana, enfrentándose con lo mejor de la crianza de los estados unidos, fue un ejemplar excepcional y un claro ejemplo de que si es posible alcanzar mayores escenarios hípicos y hacer voltear los ojos de la hípica internacional hacia México.
Kukulkan se llevo los honores venciendo a Kandinsky propiedad de la cuadra G.L. y en tercer sitio arribo Richard R.A., quedando en cuarto Pendragón y con la farola roja Magno.
El tiempo del ganador fue de 1:40.0 para los 1600 metros de recorrido.
Por cortesía de Youtube e Hipódromo de las Américas la carrera.


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