6 nov. 2015

La Época de Oro de la Cría Nacional pura sangre se ha quedado en el pasado.

Tercera Parte
El primer criador mexicano que obtuvo la distinción de obtener la triple corona mexicana fue Antonio Miguel Nader a través de un inolvidable ejemplar, Gran Zar, quién brillo con luz propia, este ejemplar conquisto de manera consecutiva en dos ocasiones el Hándicap de las Américas y se quedó en segundo lugar en el Clásico Internacional del Caribe al ser derrotado por su compatriota Ezgarta.
Como olvidar a Ignacio Borquez Zazueta, quién con El Villano hizo toda una época. Este ejemplar gano quince clásicos, fue doble ganador del Hándicap de las Américas, se quedó en la orilla en la triple corona de potros al perder en el Derby Mexicano, tuvo una actuación discreta en el Clásico Internacional del Caribe y se quedó en la orilla en su deseo de ganar el Handicap de las Américas por tercera ocasión al ser vencido por Galadriel. Simplemente, este ejemplar fue el consentido de la afición hípica.
Otros ejemplares criados por Ignacio Borquez fueron: Mazatleca, Aguila de Arazi, Guasave Lady, Victorioso, Coloso entre otros que han dejado huella en la historia de  las carreras Pura Sangre en México. El Criadero Borquez mantuvo su calidad como generador de campeones y podemos mencionar a Burbujo, Niño Baby, Lady Ramah, Go For Diamonds, Tenochtitlan, Enrique Victoriano y Rio Fuerte, estos tres últimos ganadores del Stakes Jockey Club Mexicano en la Nueva Administración del Ovalo Sotelino. Se espera que el Criadero Borquez logre recuperar su esplendor y no solamente mantenga su nivel como criadero de pura sangre, sino que además, se convierta en uno de los principales protagonistas en el Ovalo Sotelino en los próximos años, su tradición, su historia y sus deseos de trascender les exigen dar un paso adelante a favor de la hípica mexicana.
Por cortesía de Youtube y Oscar Gutiérrez Hándicap Morelos El Villano.
No podemos olvidar la labor de Gustavo Zepeda Carranza en la cría mexicana, su máxima estrella fue un ídolo, nos referimos a Pikotazo.
Pikotazo fue el segundo triple coronado nacional que no tuvo rival en el Ovalo Sotelino, su calidad como corredor lo hizo brillar de manera intensa y como sucedía en esa época de oro, los mejores ejemplares nacidos en México, probaban suerte en los Ovalos de la Unión Américana.
Ejemplos tenemos de sobra y solo vamos a mencionar los casos de Gran Zar, El Villano, Habano y Angel Savage, entre otros.
Pikotazo participó en la tercera prueba de la Triple Corona de los Estados Unidos, ocupando el último lugar, pero dijo presente. Y en diversos clásicos en la Unión Americana mostró su calidad y gallardía, fue reconocimiento por propios y extraños.
Pikotazo logro el Clásico Internacional del Caribe, dando una plena satisfacción para la afición hípica mexicana, fue un ejemplar que escribió su propia historia.
Un criador que marco época en la década de los 80`s y 90`s fue Juan Salgado Navarro, donde la afición hípica mantuvo la atención en sus ejemplares, nombres como Angel Savage, Tzara, Decomater, Baby Champion, Proud Arabian, Pijijiapan, Cuitlahuac, Fontvla, Charming Man, In Bold, Famous Sky, Aldodon, Catemaco, entre otros, fueron grandes exponentes de la hípica mexicana y son recordados por sus actuaciones inolvidables.
Juan Salgado Navarro fue un impulsor de la cría Nacional, en una época donde la calidad de los ejemplares era extraordinaria.
Y qué decir de los ejemplares criados por Roberto A. Ruiz como El Coco, Polaris, Parallax, Graco, Alejandro De y Hope, fueron protagonistas en el Ovalo Sotelino.
Guillermo Estevez Montes con Salvatore, Gerardín, Karinga y Habano.
Angel Chahín con Batinyen y Mactuta.
Víctor Achar, criador de los ganadores del Clásico del Caribe, Ezgarta en 1978 y Don Gabriel en 1988.
No podemos olvidar a Gaspar Rivera Torres, primero en la época de oro de la Cría Nacional, donde ejemplares como: Galadriel, Casino de París, Huizcada, Dr. Corazón, Alabastro, Gaspacho, Receton, Agorero, Tolosa, Prouth Clearence y Locochón fueron parte de la historia hípica del Hipódromo de las Américas.
Tres de estos ejemplares ganaron el Hándicap de las Américas, ellos fueron Galadriel en 1986 quién venció a El Villano en el Clásico de Clásicos, Huizcazda en 1987 y Alabastro en 1994.
Gaspar Rivera Torres, logro saborear las mieles de la victoria en una competencia internacional y fue precisamente en el Clásico Internacional del Caribe de 1995, cuando Locochon puso el nombre de México en la mente de la afición hípica del Caribe.
México, el Gigante del Caribe, había regresado después de una mala racha de resultados en esta competencia internacional y Locochon en una actuación sublime obtiene la victoria al venir de las posiciones secundarias y asumir en plena curva final el liderato que jamás dejaría para obtener la victoria en el Hipódromo del Centenario en República Dominicana.
Por cortesía de Youtube y clásico del Caribe el Clásico del Caribe 1995.
En la Nueva Administración del Hipódromo de las Américas, Gaspar Rivera Torres, se convirtió en el principal criador de nuestro país. En sus criaderos de Sayavedra, Santín y Real del Mar se producen cerca del 25% de la crianza nacional de Pura Sangre para el Hipódromo de las Américas y ha logrado mantener el nivel de calidad y competencia; sin embargo, aún no se logra alcanzar los niveles de la época de oro de la cría nacional.

Y ya que estamos hablando de la Nueva Administración del Ovalo Sotelino el Rancho San Jorge, junto con Rancho Pozo de Luna, Granja San Isidro, Ignacio Borquez, Guillermo Elizondo Collard, Rancho San Jorge, Granja San Isidro,  Jacobo Nahmad Chayo, Ramon Toca Narro, Javier Vázquez Pérez, José María Morera González, Gaspar Rionda Ribot, Francisco Perezcalva Sabio, entre otros, hacen esfuerzos por mantener el Deporte de los Reyes a través de la cría de sus ejemplares, de sus representantes, de sus productos que compiten y generan su propia historia en cada una de las competencias en que participan, a ellos nos referiremos en otra entrega, cuando abordemos el tema de los criadores mexicanos de la Nueva Época del Hipódromo de las Américas. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Fuè una epoca de oro, y si la gente que le compete la dejaran laborar en favor de las carreras de caballos seria todavia muy buena la crianza y todos sus ambitos pero que se puede esperar si al parecer todos solo quieren queda bien con la Sn Jorge, como si quedando bien ganaran algo, como si ellos les fieran a dar de comer a todos, este es un medio de competencia y pro lo mismo cada uno debe buscar su mejor desempaño, asi los que en ellos esta que esto mejore lograrian destacar, pero parece que les gusta que haya gente que drogue a los caballo, que sobresalgan jinetuchos de pacotilla que solo los usan para hacer sus triquiñuelas, esto es lo que pone en el suelo este deporte que se supone es de reyes pero hoy, parece de tranzas.